Tomemos el lugar bajo

Dios nos enseña el camino para poder hacer caernos a El, no hay otra forma de llegar a su presencia. Y esa forma es a través de humillarnos a nosotros mismos dice la palabra de Dios en Filipenses:       
 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:5-8
La humildad es una de las más poderosas medicinas en todo el universo. Sin esto, Jesús nunca hubiera podido ser nuestro Salvador y con esto, Él puede salvar hasta lo sumo a aquellos que vienen a Él en fe. Todo temor tiene sus raíces en el árbol del orgullo razón por la que el hombre detesta dejar el lugar alto por el lugar bajo. Pero otra vez, Jesús nos enseñó que la humildad es la cura para esta enfermedad.